ERRANTE POR LA CIUDAD

PASIONES

Cuando los seres humanos hablan para entenderse -no para manipular ni para vencer- activan una forma de racionalidad distinta a la del mercado o a la de la burocracia de Estado. Una racionalidad que propone en lugar de imponer, que escucha en lugar de silenciar y que funda su legitimidad no en el poder de quien habla sino en la fuerza del mejor argumento; de este principio se extrae la teoría de la democracia: orden sin soberano y legitimidad sin espada. Jürgen Habermas